De lo macro a lo micro: el lento traslado de la mejora económica al bolsillo
El aumento de las exportaciones, de las ventas de coches, del comecio minorista y del gasto turístico, son algunos de los parámetros que evidencian cierto cambio de tendencia en la llamada «economía real»

«Brotes verdes, flor de invernadero, recuperación, la inversión vuelve a España …». Estas son algunas de las expresiones referidas al devenir económico nacional y salen de la boca de grandes expertos, analistas reputados y ministros con ganas de anunciar el fin de la crisis. Sin embargo, para el español medio, recuperar la confianza en un país que lleva ya seis años sumido en este inhóspito periodo no es una tarea fácil . ¿A qué cifras e indicadores deberíamos estar atentos para observar esta mejora?, ¿las buenas noticias, para quién o quiénes?
En el plano macroeconómico, el principal indicador que vigilar es el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB). Siguiendo esta pista, España creció un 0,1% en el tercer trimestre del año 2013 respecto al anterior, tras nueve en recesión. Sin significar la salida de la crisis, y como se suele subrayar en estos casos, es el primer paso para salir de ella .
Ahora bien, el PIB solo indica el valor monetario de lo producido , del cual se deduce que la demanda nacional cayó un 0,3% pero que esta fue compensada por la demanda exterior con un aumento del 0,4%. Así se infiere que la economía española ha recuperado su atractivo de cara al resto del mundo pero que el consumo de los españoles todavía responde al de una sociedad que busca el ahorro, lo cual también parece inevitable, por otro lado, dado el escaso flujo del crédito bancario. Sin embargo, el incremento de las exportaciones trae consigo la creación de empleo gracias a a la confluencia entre la productividad y el coste laboral, como señalaba el propio secretario de la OCDE, Ángel Gurría.
Deuda, exportaciones, matriculaciones
¿Por qué la prima de riesgo es tan decisiva para el día a día del español medio? La respuesta está en que dependiendo del nivel de ésta al Estado le cuesta más o menos financiar su deuda en los mercados internacionales.
Por ello, los Presupuestos Generales del Estado (PGE) dedicaron una partida mayor al pago de intereses cuando la prima de riesgo llegó a los 630 puntos básicos en julio de 2012 que en los últimos PGE con el diferencial en torno a los 230/240 puntos. Es decir, cuesta menos pagar la deuda, y ese ahorro se puede destinar a otras partidas. Así, los Presupuestos Generales de 2014 —36.590 millones de euros— destinan a la devolución de la deuda un 5,8% menos que el anterior —38.600 millones de euros—. Y también merece ser mencionado, respecto a este mismo parámetro, la mejora de la calidad de la deuda de España por parte de la agencia de calificación crediticia «Fitch», colocando el «rating» en «BBB».
Por otro lado, están las exportaciones anteriormente mencionadas, que en los primeros meses del año registraron un volumen de 155.798 millones de euros, un 6,6% más que en el mismo periodo de 2012 . Este nivel de exportaciones es el más alto en un plazo equivalente desde que hay registros (1971).
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en su discurso en el Foro de Emprendedores y Autónomos, recordó a su vez la «moderación de los precios» , en referencia a la caída del IPC interanual de septiembre de un 0,3% , apuntando que «mejora la competitividad y mejora la capacidad adquisitiva de nuestros pensionistas».
Derivado seguramente de la caída de los precios y del leve repunte de la economía, las ventas del comercio minorista también registraron datos positivos en el noveno mes del año tras nada menos que 38 meses de descensos, influidos de todas maneras por el «efecto escalón» de la subida del IVA del 2012.
En las matriculaciones también se constata un cambio de tendencia , ya que en el propio mes de octubre se produjo un aumento del 34,4% respecto al año pasado. O la recepción de gasto turístico , que está en año de récords, y que ha aumentado un 7,2% respecto al a 2012 en los primeros ocho meses del año, y que alcanza los 40.473 millones.
Sin recetas mágicas
«Los datos macro van siempre por delante de la economía real; por ello, al comienzo de la crisis, nadie creía las malas cifras, hay siempre un tiempo entre medias », explica Sandalio Gómez, profesor Emérito del IESE Business School, de cuya afirmación subyace el propio sentido contrario: que las buenas cifras también son dificultosas de percibir.
«Los hogares no notarán una leve mejoría hasta mediados del año que viene», estima Gómez. « En definitiva, si el consumo empieza a tirar, las familias están adaptadas a la situación y el crédito mejora, quedará demostrado el cambio. Y la resistencia a un problema tan importante como el del paro se hace difícil, incluso aunque hayamos salido de la recesión».
Entonces, ¿cuál es el impulso que falta en nuestra economía para que la recuperación resuene en toda la sociedad? Para Carbó «no existen recetas mágicas. Lo que sugieren estos indicadores es un cambio de tendencia y expectativas pero lo más importante es que se genere suficiente actividad como para reducir el desempleo de forma significativa, algo para lo que aún queda tiempo».
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