la suerte contraria
Tenía razón Pío XIII
Por una vez en la historia la cúpula de la Iglesia está muy por delante del pueblo fiel, no solo intelectual sino también moralmente
Nunca crean a un mentiroso
El 'porqué' de Sánchez
Recuerdo 'El Papa Joven', aquella serie en la que Jude Law interpretaba a Pío XIII, un Papa ficticio que aseguraba que no necesitamos más católicos sino menos, que sobramos la mayor parte y que lo importante es que los que se queden lo hagan ... comprendiendo la Palabra y comprometiéndose con ella. Teniendo en cuenta que todo lo empezaron solamente doce, quizá la provocación no lo sea tanto. Vivimos un momento crítico en el que parte del catolicismo entiende la religión como una postura política, identitaria y más relacionada con el nacionalismo que con la fe. El origen de todo esto son los evangélicos de extrema derecha y sus delirios anticatólicos, comprados, desgraciadamente, por muchos católicos. En cualquier caso, para algunos, ser católico tiene más que ver con una demostración pública de rechazo de la izquierda que de adhesión al mensaje del Maestro, como si ser católico fuera un rasgo que define a una persona de bien, a una persona decente, a una persona de derechas, vaya. Recuerdan a los conversos de la Edad Media, cuyo fervor perseguía la aceptación social y no la adhesión a un proyecto de salvación basado en el perdón y en el amor, palabras hoy pueriles en esos entornos semianalfabetos de la guerra cultural y en el barriobajerismo de la marginalidad tuitera.
Francisco dice que quiere ir a Canarias para estar cerca del drama de los inmigrantes, que es, por cierto, lo mismo que haría Jesús. Y al pueblo fiel solo le ha faltado quemarle en la hoguera. Uno lee los comentarios a la noticia digital y se le quitan las ganas de volver a escribir: rebuznos, vómitos, majadería y una buena muestra de la podredumbre moral de la sociedad. Antes ese odio al Papa se veía fundamentalmente en la izquierda. Hoy las cosas han cambiado y el anticatolicismo nace en la extrema derecha. Soy consciente de que gran parte de los comentarios son creados por perfiles falsos que por apenas unos euros toman la conversación y crean un estado de opinión falso. Pero, aun así, es preocupante ver que eso existe. Y confirmamos una vez más que el diablo siempre se hace pasar por uno de los nuestros.
En España no estamos acostumbrados a que la cúpula eclesial sea mejor que el pueblo. Habitualmente ha sido al revés, el pueblo ha sido víctima de las de los pastores que, en muchos casos, se han dedicado a ir contra su rebaño apoyando, por ejemplo, el absolutismo en el XIX o el régimen de Franco en el XX. De ahí viene la identificación herética de fe con tradición y con reacción que nos sumió en la oscuridad durante tanto tiempo. Podemos decir que el pueblo español siempre ha sido mejor que sus élites religiosas. Pero en este momento resulta evidente que no: por una vez en la historia la cúpula de la Iglesia está muy por delante del pueblo fiel, no solo intelectual sino también moralmente. Tanto Francisco como Argüello son hoy dos seguros de vida que impedirán que la Iglesia llegue al nivel de degradación en el que ya están sumidos parte de sus fieles. Tenía razón Pío XIII.
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