ciclismo
El monólogo de Pogacar da prestigio a la clásica de los olivos
clásica de jaén
El esloveno gana en su primer día de competición, la carrera jienense con caminos de tierra al estilo antiguo

Una legión de coches y motos persigue a Tadej Pogacar en medio de una polvareda por los caminos de arena entre olivos. Ningún ciclista a la vista para el doble ganador del Tour, un corredor único que regala otra exhibición en su repertorio de recitales con solo 24 años. Pogacar abre gas y se va, como si manejase otra cilindrada imposible para el resto de mortales. Arranca y clausura la incertidumbre en la Clásica de Jaén, una carrera que se consolida como evento internacional gracias a su singular confección y al triunfo del mejor ciclista del mundo.
Son 178 kilómetros y de ellos 44 por senderos compactos de arena, chinitas al aire, piedras en el caso peor. Un desafío que confirma aquella sentencia según la cual nada provoca más satisfacción que lo que se consigue con sufrimiento. La esencia del deporte, del ciclismo.
Pogacar, sin embargo, no transmite esa sensación. No cambia la cara después de arremeter contra sus adversarios en el sector arenoso dedicado a Antonio Machado, a 42 kilómetros de la meta. Suicidio para la mayoría, no para el esloveno, que asoma la cabeza y se marcha sin oposición, sin réplica posible.
Sus perseguidores representan una procesión del lamento. Semblantes desencajados, gesto adverso, nada que hacer ante esa fuerza de la naturaleza.
Durante unos minutos el aragonés Sergio Samitier, en fuga desde hacía un rato, ocupa la imagen para el recuerdo. Sigue la rueda de Pogacar, lo releva incluso, se siente vivo a bordo de esa locomotora que pisotea los caminos. Es una foto potente, mágica e insustancial para el desarrollo de la prueba.
Pogacar ya se come el polvo en solitario en el siguiente tramo de arena, la Cruz Jaboneros. Anulada la emoción solo es cuestión de disfrutar con el tranco fácil del esloveno, su secuencia ambiciosa, esa que simula un deporte sencillo cuando es lo contrario: una tortura seguir esa velocidad de crucero.
🚨 EN DIRECTO 🚨
— Eurosport.es (@Eurosport_ES) February 13, 2023
¡Empieza el show de Pogacar! Primer ataque del año a 42km de meta 🔥#ClásicaJaén23 #LaCasaDelCiclismo 🚴 pic.twitter.com/jQibh3eXN6
Resuelta la carrera a su paso por la hermosa Baeza y la belleza de Úbeda, pincha Pogacar a ocho kilómetros de la meta, pero no hay estrés. El gigante se baja de la bici, retira el potenciómetro del manillar, espera la montura de recambio del coche UAE y el empujón de su director Matxín.
Es su primera carrera del año, su estreno. Y así se quita la carbonilla, con un recital propio de su género, sin despeinarse, alegre en la entrada a la plaza Mayor de Baeza, jaleando al público, un hombre solo al comando, sin rivales a la vista.
«Ha sido increíble, el equipo ha hecho un gran trabajo, cuando hicimos el reconocimiento del recorrido pensamos que ese punto podía ser ideal, un poco alejado pero yo tenía buenos números. El plan ha salido perfecto. Estoy muy feliz», sentencia el hombre que engrandece la clásica del olivo.
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