debate de estado de la comunidad
Tudanca pide «no prolongar la agonía» de un «gobierno zombi»
Asegura que Mañueco «no es de fiar» y que «nunca ha querido» pactar con el PSOE
Carlos Martínez responde a Mañueco que el PSOE «tiene que ser el socio principal» en la ronda de contactos con los partidos

«Por mucho que se empeñe, esta legislatura está agotada. Usted es el presidente con más anuncios y menos apoyos», espetó ayer el todavía portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Luis Tudanca, al presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, tras lo que tachó de « ... lluvia de millones» en forma de anuncios lanzados durante la jornada matinal del Debate de Política General. El último en el que el burgalés se sentará en el primer escaño de la oposición una vez que Carlos Martínez -«su sustituto», según le definió en varias ocasiones el jefe del Ejecutivo- le ha sucedido como secretario general del partido en la Comunidad y en el que volvió a evidenciar que su visión sobre la situación de Castilla y León dista más que un abismo de la del Gobierno autonómico, que calificó como «versión de 'Mañueco en el país de las maravillas'». «Es una legislatura fallida y un gobierno fallido», cuya «acción se terminó antes de empezar», incidió el socialista para pedir en varias ocasiones la convocatoria de elecciones «de forma inmediata» y «antes de perder más tiempo». Una cita con las urnas para la que situó ya como candidato de su formación a Martínez.
«Ha encontrado usted el estado ideal, el gobierno zombi. Parece que se mueve, pero, en realidad, no tiene pulso», recriminó Tudanca, llamando a la vez a «no prolongar la agonía» del mandato y pedir que presente en las Cortes el proyecto de presupuestos para este año.
Cogía así, pero sin apretar, la «mano tendida» a los acuerdos. «Parece un tiovivo, solo da vueltas y nos marea», afeó el socialista a la nueva «ronda» de contactos anunciada por Mañueco, a quien reprochó que por mucho que diga «nunca ha querido pactar» con ellos. «Si pudiera, volvería a pactar con Vox», auguró Tudanca, quien afirmó que el popular -a quien dibujó como un «Mazón de saldo»- «añora repetir» el acuerdo. Aunque, advirtió, «usted no es de fiar».«Ha preferido colocarse en la comodidad de las oposición», replicó el presidente, quien defendió que saben «dialogar y pactar» y que son los socialistas quienes «de momento no han demostrado nada» ya que «su jefe -en alusión a Pedro Sánchez- sólo quiere poner muros» y «no quieren derribarlos».
Precisamente, el presidente del Gobierno compartió protagonismo en el debate. Por parte de Tudanca para su defensa; y por la de Mañueco, para reprochar las «cesiones» a los separatistas y el «seguidismo» desde las filas socialistas en Castilla y León. «Son un partido dividido, centrado en sus cuitas internas, que ha perdido sus señas de identidad», afeó el presidente, quien comenzó y terminó restregando al socialista que se ha «convertido en otro juguete roto del sanchismo». Una «piececita sustituida por otra en el engranaje» de Sánchez que «se despierta cada día sin saber si será el último» como «portavoz inocuo». «No se preocupe por mí. Estoy orgullosísimo de haber trabajado por esta tierra y lo voy a seguir haciendo», dijo a modo de despedida Tudanca, quien si recibió besos de ánimo antes de salir a la tribuna y e llevó el aplauso de su bancada en pie al final.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete