Habermas aconseja el rearme y la integración de la defensa europea
El filósofo considera que el proyecto de Occidente está a punto de terminar, con el regreso de Trump al poder, y que lo mismo podría suceder con la OTAN
Habermas defiende la reacción de Israel contra Hamás

No cabe duda de que Jürgen Habermas ha tenido una influencia duradera en el discurso político alemán, desde el 'Historikerstreit', que impidió una relativización de los crímenes nacionalsocialistas, hasta más recientes y controvertidas declaraciones sobre la guerra de Ucrania y la guerra en Oriente Próximo ... . En su posición sobre la nueva situación de seguridad en Europa, a raíz de la iniciativa de distanciamiento del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reprocha «errores imperdonables» a Alemania y ve a Occidente en vías de desintegración. En este contexto, hace un último alegato por Europa, califica el rearme como «necesario» e «ineludible» y llama a la integración de la defensa europea.
A sus 95 años, Habermas considera que el proyecto normativo de Occidente está a punto de terminar, con el regreso de Trump al poder, y que lo mismo podría suceder con la OTAN. Así lo ha vaticinado en un artículo publicado por 'Süddeutsche Zeitung', en el que despliega críticas masivas a los responsables políticos en Europa. Les acusa de no haber negociado lo suficiente con Rusia antes de la invasión de Ucrania y de rendirse después a los objetivos bélicos de Kiev. Critica que Europa haya asumido casi ciegamente, aunque las señales apuntaban claramente en una dirección diferente, que la alianza transatlántica era apta para el futuro.
«Esta fuerza política (Occidente bajo el liderazgo de Estados Unidos) se ha desintegrado con la reciente toma de posesión de Donald Trump», sentencia, y fustiga el fracaso de unidad europea en un momento tan importante. «Fue un error político imperdonable que Alemania eludiera repetidamente el desafío de larga data de fortalecer la capacidad de acción de la UE», lamenta, y advierte que, en febrero de 2022, «en lugar de una retórica de victoria que ondeaba la bandera, habría sido apropiada una reflexión realista sobre los riesgos de una guerra más larga».
Habermas arremete contra la «incomprensible miopía» de los políticos europeos y en particular del Gobierno alemán, que en su opinión ha cerrado los ojos ante los cambios políticos en EE.UU., que ya se anticipaban en los últimos años, lanzándose a apoyar militarmente a Ucrania sin tener un plan a largo plazo. «Ayudar a Ucrania para que no se viera arrasada por la invasión rusa era necesario», escribe Habermas, «pero la UE se puso en manos del gobierno de Kiev sin orientación y sin objetivos propios, basándose en la engañosa ilusión de una alianza intacta con Washington».
El filósofo alemán, considerado como el Hegel del siglo XX, recuerda que Trump ha demostrado con su comportamiento rasgos de un «caso psicopatológico» y augura que su «política desvinculada de las normas vigentes y con sorprendentes decisiones arbitrarias» no va a casar con los planes de otras partes de la Administración estadounidense. Aun así, Habermas ve al Occidente que hemos conocido hasta ahora en vías de extinción, superado por un nuevo sistema «teocrático-autoritario» sobre el que la opinión pública está todavía dividida.
Señala que, tras la primera elección de Trump en 2016, los gobiernos europeos deberían haber anticipado lo que podía ocurrir. Censura que, en este contexto, Alemania haya evitado una y otra vez enfrentarse al desafío de reforzar la capacidad de actuación internacional de la UE, en una crítica que se extiende implícitamente al gobierno de Olaf Scholz y a los de Angela Merkel. El más significativo exponente de la Escuela de Fráncfort, reconoce que el apoyo a Kiev era imprescindible en febrero de 2022, pero, en lugar de lanzar «gritos de guerra» y de aspirar a una «victoria» sobre Moscú, hubiera sido más adecuada una «reflexión realista» sobre los riesgos a largo plazo.
Ahora, aconseja a los gobiernos europeos actuar de acuerdo con la ruptura evidente del sistema internacional y de acuerdo a la pérdida de la hegemonía de EE.UU. que representa a su juicio la postura de Trump con respecto a Rusia. La guerra de Ucrania ha acelerado los cambios en el equilibrio de fuerzas internacionales, en su opinión, marcado por el auge de China y las aspiraciones de las potencias intermedias. «Los países miembros de la UE tienen que reforzar y unir sus fuerzas militares, porque si no ya no contarán, en un mundo en movimiento geopolíticamente y sometido a fuerzas centrífugas», recomienda. El objetivo general de este rearme, por tanto, no debe ser tanto el apoyo a Ucrania como el «reafirmarse existencialmente» en una situación en la que EE.UU. podría no prestar ya ayuda en el futuro.
Señala además que esa reafirmación debe darse bajo el requisito de una mayor integración de la defensa europea. De fracasar, las consecuencias serían «desastrosas», dice, tanto para Alemania como para la UE.
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