Las nucleares insisten en mantener las centrales abiertas más allá de 2035: «Es absolutamente necesario para el sistema»
Según el acuerdo recogido en el PNIEC, la primera central, la de Almaraz I, debería dejar de funcionar en octubre de 2027
El Gobierno plantea aumentar un 30% la 'Tasa Enresa', algo menos de lo previsto
España debería «pensarse dos veces» el cierre de las nucleares, avisa la Agencia Internacional de la Energía

El cierre de las centrales nucleares españolas, firmado para 2035 por las eléctricas e incluido este acuerdo en el PNIEC, sigue sin convencer al sector. No en vano, se inclina por revisar el calendario de cierre de las mismas, que fija el primero, ... el de Almaraz I, para octubre de 2027.
Desde que se acordó el calendario de cierre, en 2019, «ha habido varias cosas: la pandemia, que ha trastocado toda la imagen energética mundial y europea; y la guerra de Ucrania y las tensiones energéticas que se han producido, que se van agravando con otros conflictos en zona de producción de combustibles fósiles», ha detallado el presidente de Foro Nuclear, Ignacio Araluce, que ha insistido: «Esta situación no tiene nada que ver con 2019, y está demostrado porque el mundo entero y Europa en particular han decidido tomar cartas en el asunto y además de estar discutiendo el mercado energético, están viendo qué fuentes energéticas son necesarias para el futuro. Casi todos los países que tienen nuclear han decidido que las centrales, en la medida de lo posible, prolonguen su vida. Y es más: construir más», ha recalcado Araluce, remachando: «Toda Europa va por un camino, salvo Alemania y España«.
La asociación que representa a los siete reactores nucleares españoles, que en 2023 generaron el 20,34% de la electricidad, considera que mantener abiertas las centrales es «absolutamente necesario» para el sistema. Una revisión del calendario que, de hacerse, tendría que llegar según sus previsiones a finales de este año o principios del que viene. «Revertir una decisión de este tipo no es cuestión de un día o dos, hay que saberlo con antelación, se compra el combustible, hay que garantizar gente nueva...», ha enumerado Araluce, que ante el acuerdo firmado por las eléctricas propietarias de las centrales anota: «El futuro no está escrito en granito». «Los máximos promotores de renovables en España son los mismos que los promotores de las centrales nucleares. Es un mix adecuado para el sistema».
En un contexto volátil de los precios de la energía, que están siendo incluso negativos desde hace varias semanas, las nucleares insisten en que es necesaria «una energía estable, porque hay momentos de sobreproducción y otros en los que no hay, por la intermitencia de las renovables», señalando además que «en el medio y largo plazo es necesaria una potencia firme». El presidente de Foro Nuclear considera que la que se genera en las centrales es una fuente de energía «estable», que no emite CO2, y que es «competitiva en precio». En esto último, el portavoz de las nucleares ha criticado que en España la tecnología nuclear está «muy penalizada» por el sistema fiscal, sumando la tasa Enresa: «Estamos pagando aproximadamente unos 17-18 euros cada MWh que producimos. Eso es una barrera para la competitividad tremenda».
A día de hoy, España tiene siete reactores nucleares operativos: Almaraz I y II, Ascó I y II, Cofrentes, Trillo y Vandellós II. En los últimos doce años, la tecnología nuclear ha producido más del 20% de la electricidad consumida en España, con un 5,69% de la capacidad neta instalada. El cierre firmado de estas centrales es progresivo, comenzando en octubre de 2027, con Almaraz I, y concluyendo en 2035, con Trillo.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete