«Los niños piensan más en ser funcionarios que empresarios»
El consejero de Educación afirma que la región «despegará si conseguimos cambiar esa tendencia»

El consejero de Educación de Castilla-La Mancha, Marcial Marín, está convencido de que «los niños piensan más en ser funcionarios que empresarios». Según Marín, «si conseguimos cambiar esa tendencia, con todo el respeto hacia los funcionarios, Castilla-La Mancha despegará».
Se lo dijo a ABC, durante una entrevista esta semana, cuando se le preguntó por los frutos que espera recoger de la asignatura de Emprendedores en los diversos niveles educativos. «Ahora mismo, ocho de cada diez niños quieren ser funcionarios y lo que hay que conseguir es que ocho de cada diez niños quieran ser empresarios o emprendedores, o trabajar aunque sea por cuenta ajena, pero en algo que genere riqueza y empleo».
El consejero, que es licenciado en Económicas, dijo que «quienes mejor generan riqueza y empleo son las pequeñas y medianas empresas, y ellas son demonizadas ahora mismo por el anterior gobierno socialista. Lo que tenemos que hacer es que las empresas sean el espejo en el que se miren muchos niños».
«Si logramos que nuestros alumnos dominen un idioma extranjero, dominen asignaturas importantes como las matemáticas o las ciencias y además quieran ser emprendedores para crear una actividad, tendrán cuatro autopistas puestas por este Gobierno. Para eso estamos creando la Ley de Emprendedores y el Plan de Inversión y Creación de Empleo (PICE)», explicó.
Marín lo tiene claro: «Si conseguimos cambiar esa tendencia, que piensen más en ser empresarios y menos en ser funcionario, con todo el respeto hacia los funcionarios, Castilla-La Mancha despegará, porque será una región competitiva y de mucho valor añadido, ya que tendrá el mejor capital humano».
Bibliotecas municipales
Sobre el cierre de bibliotecas municipales en pequeñas poblaciones por la falta de subvenciones, el consejero manifestó que «lamento que las asociaciones de bibliotecarios o algunos que dicen representarlas no protestaran cuando llegamos en el 2011 y no había partida presupuestaria. ¡Nadie dijo nada!».
«Nosotros salvamos a todos esos bibliotecarios», afirmó Marín. «¿Qué hemos hecho este año? Hemos dotado de una importante cantidad para adquisición de material bibliográfico de esas bibliotecas, que estaban muy desactualizadas. También hemos firmado convenios con las diputaciones para que haya servicio de bibliobús en todos los municipios de Castilla-La Mancha, salvo con una, la de Ciudad Real, que ya se sabe de qué signo político es», añadió.
El consejero aclaró que «el bibliotecario es una persona que contrata el ayuntamiento. Nosotros dábamos ayudas y vamos a intentar sacar fondos adicionales para ayudar al mantenimiento o al pago del sueldo de esos bibliotecarios, que son contratados por los ayuntamientos». Marín apostilló: «Desde el primer momento, hemos ayudado a que se contrate a esos bibliotecarios, cosa que el Gobierno socialista no hizo en su último año de mandato y nadie protestó, curiosamente».
Preguntado por el acuerdo de financiación con la Universidad de Castilla-La Mancha y la Universidad de Alcalá de Henares, con campus en Guadalajara, Marín recordó que «tienen garantizadas, con vista a 2015 y de forma progresiva, una recuperación de financiación denominativa para los gastos básicos o también la apuesta por la investigación, una apuesta que no se ha dejado». «Hay que lamentar que otros gobiernos socialistas que pretenden darnos lecciones dejaran a ambas universidades ahogadas. Ni pagaban, ni presupuestaban ni les daban fondos para la investigación. Nosotros hemos hecho todo lo contrario», dijo. «Hemos hecho un gran esfuerzo en garantizar esos fondos, en pagárselos en tiempo y forma y en ir de la mano con ellas para conseguir, coordinadamente Junta, consejerías y universidades, los mayores proyectos de investigación necesarios para el proyecto estratégico de esta región», afirmó.
Noticias relacionadas
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete