Bienestar
Seguro que sufres nomofobia y no te has dado cuenta
El miedo a separarnos del teléfono móvil es un fenómeno muy presente en el día a día y es difícil de gestionar

Si nos preguntan qué es lo que más miramos a lo largo del día, posiblemente la respuesta no sería a nuestros hijos o pareja, a nuestros amigos, ¡o incluso a la televisión! Casi seguro que la respuesta tendría que ser: al móvil. A este aparato ... electrónico, que condensa gran parte de nuestra vida, le damos una atención máxima: que si los emails del trabajo, los 'whatsapps', o las redes sociales, ha llegado un punto en el que, si no tenemos el móvil cerca, nos podemos hasta sentir mal .
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Aunque todos se ponen un poco a la defensiva cuando les dicen que son adictos al móvil , esto es una realidad: muchas personas no pueden desprenderse del aparato. Este 'miedo' a verse desconectado y lejos del móvil se denomina como ' nomofobia ', y se puede considerar una 'tecnoadicción'. «Todos, de alguna forma, somos adictos al móvil. Nos constaría mucho llevar una vida normal si nos lo quitaran; tenemos cierta dependencia», dice la psicóloga Alba Valle, especialista en mindfulness y détox digital.
Agotados, estresados y vacíos
Una de las consecuencias de esta conexión permanente es que, al recibir tantos estímulos y contenidos del mundo digital, no somos capaces de ir procesándolos, por lo que todo ello se va acumulando en nuestra mente y provocando cansancio mental. «Cada vez que uno 'surfea' por Internet, yendo de un lado a otro, funcionamos en piloto automático pero haciendo cosas que dejan agotado, estresado y con una sensación de vacío», comenta Alba Valle.
Otra consecuencia de este uso desmedido es que, aunque el móvil nos permita estar conectados con muchas personas, a su vez nos desconecta de los que nos rodean. Gonzalo J. Sánchez, director del centro de psicología 'emotium', explica que para solventar esto lo primero que se debe hacer es « tomar consciencia de la cantidad de tiempo que dedicamos a las redes , juegos y demás aplicaciones». Una vez se determine esto, su recomendación es hacer una tabla con las distintas actividades que nos gusta realizar durante la semana; cualquier hobby que no dependa de estar conectado tecnológicamente. También insta a hacernos tres preguntas para analizar el uso que le damos a la tecnología:
- ¿Para que usó el móvil?
- ¿Qué me aporta?
- ¿Qué me estoy perdiendo al estar constantemente conectado?
Cómo alejarnos del móvil de manera saludable
Una vez realizado este ejercicio, Gonzalo J. Sánchez anima a «pasar a la acción»: Haz una lluvia de ideas sobre posibles soluciones. Ponte límites. «Igual que cuando comes se trata de alimentarse y no de cebarse, hay personas que han empezado a ponerse un tiempo limitado de uso, como hacemos con los niños y los videojuegos, al tiempo en las redes», explica.
Por su parte, Alba Valle deja unos cuantos trucos prácticos para poder reducir las horas que pasamos con el móvil :
En primer lugar, da dos pautas muy simples: llevar reloj de muñeca y comprar un despertador, pues muchas veces solo acudimos al móvil para consultar la hora, y ya nos quedamos ahí. También, recomienda establecer una hora de fin del uso del móvil, para poder terminar el día sin ningún estímulo digital, que nos impedirá dormir bien, y poder dedicar el final del día a nosotros y a quienes queramos. Por último, deja dos recomendaciones: retrasar el momento de mirar el móvil por la mañana, para evitar, desde el primer momento, estar viviendo en ese «mundo paralelo», y tomarse un día o una tarde de descanso del móvil. «Puede ser el domingo, o un rato al ir a dar un paseo», concluye.
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