¿Cómo se calcula el PIB de España?
Factura todos los bienes producidos durante un trimestre o año y tiene en cuenta la actividad llevada a cabo por empresas extranjeras residentes en el país

El ministro de Economía, Luis de Guindos, anunció el pasado martes que el Producto Interior Bruto (PIB) registró una caída de entre cinco y seis décimas en el primer trimestre de este año, lo que supone que la actividad económica ralentiza su caída. Pero, ¿cómo se calcula este indicador que determina el crecimiento o retroceso en términos productivos de una nación?
Por PIB entendemos el «conjunto de bienes y servicios finales producidos en un territorio en un período de tiempo», es decir, se refiere a la producción interior, no a la nacional, por lo que se contabilizará también el valor añadido aportado por empresas extranjeras dentro de España y quedarán fuera de este indicador los bienes aportados por españoles en el exterior. Para delimitar el PIB y obtener el Producto Nacional Bruto (PNB) bastaría con sumar al PIB las rentas obtenidas por los factores españoles en el extranjero y restar las rentas obtenidas por los factores extranjeros en el interior.
Para explicar este supuesto, nos basamos en un ejemplo del libro «Principios de Economía» de Juan A. Gimeno, entre otros autores. Si una empresa de capital español produce en este caso bienes en Argentina, la producción formará parte del PIB de aquel país. Pero, si la compañía genera beneficios para la matriz española, las rentas obtenidas deberían integrarse en el PNB de nuestro país.
Volviendo al indicador más utilizado, el PIB, encontramos que los componentes para calcularlo son la suma de los siguientes: consumo, ingresos asociados al país y el gasto público. Finalmente, habría que añadir la diferencia resultante entre la resta de las exportaciones e importaciones.
Además, el PIB está estrechamente relacionado con otras dos magnitudes económicas: renta nacional y gasto público. La producción de los bienes contabilizados en el PIB se materializa en el pago a los factores productivos, que representan el ingreso de estos actores económicos, es decir, forman la renta nacional. Desde aquí llegamos a lo que los hogares han tenido que pagar por los mismos bienes y servicios, es decir, el gasto nacional,que mide el consumo total.
Por otro lado, para evitar duplicar la suma de productos, ya que muchos bienes y servicios son reutilizados por otras empresas para obtener sus propios productos, solo se contabiliza el valor añadido por cada una de las empresas. Así, para evitar inflar el PIB de un país, se suman los pagos a los factores productivos o se descuentan del producto final las compras hechas a otras empresas.
Últimos datos del PIB en España
Si aplicamos todos esta teoría a la economía real, encontramos que el Banco de España en su último boletín de marzo alude a una caída del PIB aunque a un ritmo más moderado (tal y como ha confirmado De Guindos). Para argumentarlo, detalla indicadores como el consumo privado, donde advierte señales de mejoría. Asimismo remite al indicador de confianza de los consumidores elaborado por la Comisión Europea, que superó al promedio del cuarto trimestre de 2012.
Asimismo, la institución dirigida por Luis Linde hace referencia a la confianza del comercio minorista, que mejoró levemente en febrero, tras el ligero empeoramiento de los dos meses anteriores. También se explican en relación al PIB las matriculaciones de vehículos particulares de febrero con un descenso intermensual del 4%.
En cuanto a la inversión en bienes de equipo, se avisa de señales contrapuestas acerca de la evolución de este componente de la demanda. Entre la información cualitativa, la valoración de la cartera de pedidos de estas ramas experimentó una mejoría tras el deterioro de los tres meses precedentes.
Otro indicador importarte para calcular el PIB es el de la inversión en construcción, donde se apunta a una leve moderación del perfil todavía marcadamente contractivo. También se tienen en cuenta las exportaciones, donde se produjo una aceleración, ya que avanzaron a una tasa interanual del 5,3% (0,2% en diciembre de 2012) y el PMI manufacturero, que aumentó ligeramente en febrero. Por su parte, las importaciones reales de bienes crecieron un 6,7% interanual en enero, en contraste con el descenso del 13,6 % de diciembre de 2012.
Los indicadores más recientes referidos al turismo receptor, otro de los motores económicos españoles, han mostrado un tono desfavorable al inicio de 2013. Así, las pernoctaciones hoteleras de extranjeros intensificaron en febrero su caída hasta el -1,8% (-0,4% en enero).
El mercado de trabajo es también un factor importante de la actividad económica. Según el Banco de España, en febrero se produjo una ralentización del ritmo de caída del empleo.
Por último, no habría que olvidar el déficit y el gasto público. Tras los datos revisados por Bruselas, el déficit cerró en España en el 6,98% en 2012.
Noticias relacionadas
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete