TIRO AL AIRE
Despensas y presupuestos
Ya me veo al Gobierno indicando qué, cuánto y dónde tenemos que comer, cómo organizar stock y almacenaje y cómo elaborar la lista de la compra
Eufemismos Sánchez
Gente sin paraguas
De todas las definiciones posibles sobre el término política, una de las más acertadas la dio Jordi Pujol. De acuerdo, más lo siento yo, pero el personaje no le resta certeza a la frase. «Hacer política es gestionar presupuestos», dijo el nacionalista. Para comprobar la ... veracidad de la afirmación basta fijarse en sus discípulos, siempre tan pendientes de dónde y cómo van los dineros. 'Friendly reminder' –en serio– de las condonaciones de deuda. De igual forma, por la prueba de la doble negación sabemos, aunque muchos prefieran ignorarlo, que no tener presupuestos es no hacer política. Es otra cosa: enredar, sobrevivir… Pero hacer política no. ¿Gobernar, entonces? Se puede gobernar sin resortes democráticos. Pero aquí, en los terrenos en los que nos movemos, los partidos llegan a las elecciones con programa y se espera de ellos, cuando gobiernan, que trabajen con una hoja de ruta. Ésta pasa de la teoría a la práctica materializándose en unos presupuestos, como una forma de garantizar que van a cumplir su palabra. Exacto, como para hablar de palabra se nos ha quedado el mercado político nacional. Pero tendremos que exigírsela a nuestros líderes, aunque sólo sea por reciprocidad.
Ellos nos piden cosas a nosotros. Ahora la Unión Europea se está planteando solicitarnos que mantengamos una despensa en casa. Para subsistir sin ayuda exterior durante 72 horas en caso de catástrofe. Si mi abuela levantara la cabeza. Su despensa no solo permitía sobrevivir varios –largos– meses. También criar a varios hijos hasta el final de Primaria. En casas antiguas he visto alacenas tan grandes como las propias cocinas.
Disponer de despensa es volver al pasado. La modernidad es otra cosa. En un minipiso de Madrid o Barcelona el espacio disponible para almacenaje de alimentos no supera el medio armario de la cocina americana integrada en el estudio. Y así, lo del kit de supervivencia será recomendación, que no obligación. También por si salen los de la libertad del llenado de despensa. Del resto del planes de seguridad en el hogar sabremos cosas pronto, pero me acuerdo de Suiza, donde los refugios son obligatorios. Tanto que, si tú no tienes plaza en uno propio, la administración ha de proporcionarte, inexcusablemente, una pública.
Si algún día esto llegara a España, imaginen el negocio. No sigo. Ya medio exploró ese camino, con acidez, Isaac Rosa en 'Lugar seguro'. Lo más difícil de la despensa es que has de cuidar cantidades y fechas de caducidad, para lo que se requiere rotación. Habrá que ver cómo llega la medida a España, pero ya me veo al Gobierno indicando qué, cuánto y dónde tenemos que comer, cómo organizar stock y almacenaje y cómo elaborar la lista de la compra, ergo nuestras cuentas. Capaces de gestionar nuestras despensas y presupuestos, pero no los suyos. Tan político todo.
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