Primer examen electoral a Trump: aguanta en Florida, pero sale golpeado de Wisconsin con Musk
La derrota republicana puede interpretarse como un duro varapalo a Elon Musk, quien más dinero había invertido en la campaña del 'estado bisagra'
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El primer gran examen electoral para la dupla formada por Donald Trump y Elon Musk desde su llegada a la Casa Blanca se ha cerrado con una de cal y otra de arena: el presidente de EE.UU. celebró que los dos ... escaños de la Cámara de Republicanos en juego en Florida se quedaran en manos republicanas, lo que mantiene la actual mayoría por la mínima de su partido en la Cámara Baja; pero salió golpeado de Wisconsin, donde su mano derecha y hombre más rico del mundo fracasó en sus esfuerzos para elegir a un juez conservador para el Tribunal Supremo estatal, una elección a la que Musk ha dedicado su tiempo y su billetera.
La elección en Florida podía haber supuesto un revolcón inesperado para Trump, pero la de Wisconsin tenía más ojos encima. En cualquier otro momento, la contienda entre la candidata de orientación liberal Susan Crawford y el candidato de orientación conservadora Brad Schimel no hubiera ocupado apenas espacio en la atención de los estadounidenses. Pero la elección, que definía si el alto tribunal estatal conservaba una mayoría liberal o pasaba a una conservadora, se convirtió en la mayor toma de temperatura de las primeras diez semanas de la Administración Trump.
En primer lugar, porque Wisconsin es uno de los llamados 'estados bisagra', donde las fuerzas entre republicanos y demócratas están igualadas y que deciden elecciones presidenciales. Aquí ganó Trump en noviembre, al igual que hizo en el resto de los siete estados disputados. Ahora, con muchas sentencias clave previstas por el Supremo de Wisconsin -desde la regulación del aborto a los derechos laborales o el rediseño de los distritos electorales- y con la posibilidad de que el resultado fuera visto como un referéndum a Trump, la implicación se disparó: donantes de todo el país llevaron el gasto electoral hasta cerca del centenar de millones de dólares.
Entre los demócratas, financiadores de bolsillos largos como George Soros o J.B. Pritzker, el gobernador de Illinois, dedicaron millones de dólares a la candidata liberal. Pero nadie aflojó más dinero que Musk. Además de regar con dólares la campaña de Schimel, celebró una lotería -cuestionada por muchos como una forma de comprar votos- con dos cheques de un millón de dólares para votantes que apoyaran al candidato conservador. «Es una elección muy importante», dijo Trump, que celebró mítines en Wisconsin y se puso el típico sombrero con forma de queso, el símbolo del estado.
Pese a esos esfuerzos, el resultado fue muy claro para la candidata liberal, que con el 85% del escrutinio tenía una ventaja de cerca de diez puntos, por encima de lo esperado. Es imposible no retratar el resultado como un varapalo a Musk y a sus esfuerzos por transformar de forma radical el Gobierno federal, en medio de un caos de despidos masivos, cierres de agencias, dudas sobre los intereses particulares del multimillonario y confrontación con la Justicia por decisiones problemáticas. Pero es un resultado negativo que también afecta de lleno a Trump, que ganó aquí en noviembre por la mínima, algo menos de 30.000 votos. Mucha parte de la campaña de Schimel se centró en defender que está con la agenda de Trump. Y, por otro lado, la labor de Musk al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) es una encomienda de Trump y está por ver si este resultado trastoca la relación del presidente con quien ha sido la mano derecha de agenda rupturista desde que llegó a la Casa Blanca.
Florida, un estado teñido de rojo
Las dos elecciones a la Cámara Baja eran en un escenario muy diferente: en Florida, el estado en el que ha residido Trump en los últimos años y que ha conseguido que deje de ser 'bisagra'; y en dos distritos muy favorables, donde el presidente ganó en noviembre por cerca de 30 puntos. Las elecciones se celebraban para ocupar los escaños dejados vacantes por dos diputados a los que Trump seleccionó para su Gabinete: Mike Waltz, su asesor nacional de seguridad, ahora en el disparadero por el escándalo de 'Signalgate' y por el uso de Gmail para comunicaciones de Gobierno; y el de Matt Gaetz, el polémico exdiputado al que Trump nominó para fiscal general, pero que no llegó a la confirmación del Senado por la oposición de los propios republicanos.
El de Waltz se lo quedó Randy Fine, que se impuso con claridad al demócrata Josh Weil. Y el de Gaetz será ocupado por el republicano Jimmy Patronis, que se impuso a Gay Valimont. Esta última elección no tenía mucha historia, y solo se contaba con la victoria de Patronis. No era tanto así en la pelea entre Fine y Weil, que, de forma sorprendente, había crecido mucho en las encuestas. Eso llevó a donantes demócratas de todo el país a invertir millones de dólares en su candidato, ante la posibilidad de un campanazo que hubiera dejado muy tocado a Trump y a los republicanos: su mayoría en la Cámara de Representantes es por la mínima y cualquier pérdida de escaños dificulta su agenda legislativa.
No hubo sorpresa, pero sí un resultado que puede crear dudas a los republicanos: Fine y Patronis ganaron por menos de la mitad de la distancia con la que Trump se impuso a Kamala Harris en noviembre en esos mismos distritos.
La derrota en Winsconsin
Pese a todo, Trump celebró con fuerza estas victorias en redes sociales. Y no reaccionó a la derrota del candidato conservador en Wisconsin ni a los esfuerzos de Musk en aquel estado. Sí reivindicó que Wisconsin, en la misma cita con las urnas, aprobó un referéndum para que se exija la presentación de carné de identidad en las urnas. «¡Quizá la mayor victoria de la noche, debería permitirnos ganar en Wisconsin, como hice en la elección presidencial, durante muchos años!», dijo en su red social.
Los demócratas, con la mayor parte del partido en estado de 'shock' desde la victoria de Trump en noviembre, tratarán de interpretar ambos resultados como una victoria y como un adelanto de la 'marea azul' que esperan que llegue en las elecciones a Congreso del otoño del año que viene.
Ken Martin, el líder del órgano del partido, la Convención Nacional Demócrata, destacó que Valimont, la candidata perdedora frente a Patronis, tuvo un «desempeño descomunal» en un distrito que Trump ganó por 37 puntos en noviembre, y donde ella lo ha hecho ahora por 14. «Es el mejor desempeño para los demócratas en este distrito en lo que va de siglo y significa que los republicanos van a estar en problemas en todos lados», dijo.
La preocupación de los republicanos sobre las perspectivas electorales quedó en evidencia la semana pasada. Trump pidió a su elegida para embajadora ante la ONU, la diputada Elise Steffanik, que renunciara a su destino diplomático y se quedara en la Cámara para no poner en riesgo su escaño.
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