Los talibanes tirotean a la adolescente que relató sus atrocidades
La concesión del Premio Nacional de la Paz acabó con el anonimato de la niña, cuyo testimonio conmovió al mundo

En las zonas del frente ‘Af-Pak’ bajo control talibán la crítica se paga con la muerte. Malala Yousafzai, una niña de 14 años, se debate entre la vida y la muerte tras los disparos de un insurgente a la salida del colegio en la ciudad de Mingora, al noroeste del país. «Abrió un capítulo marcado por la obscenidad y era necesario cerrarlo cuanto antes» , declaró a la agencia AFP Ehsanullah Ehsan, portavoz de Tehrik e Taliban Pakistan (TTP), alianza de grupos fundamentalistas unidos bajo el paraguas talibán, que inmediatamente reivindicó el ataque contra esta adolescente que bajo el seudónimo de Gul Makai saltó a la fama en 2009 por escribir un diario sobre su día a día bajo la tiranía talibán.
Sus relatos, publicados en el canal en urdu de la BBC, conmovieron al mundo y mostraron con crudeza momentos como el de la orden de cerrar las escuelas femeninas en el valle de Swat. El anonimato de la niña terminó cuando le concedieron el Premio Nacional de la Paz , un reconocimiento que le puso en el punto de mira de los insurgentes.
Bala en la cabeza
Malala recibió dos disparos, uno en la cabeza y otro en el cuello, y pese a la gravedad de las heridas se encuentra «fuera de peligro» según fuentes médicas citadas por el diario Dawn, aunque en otros medios paquistaníes hablan de «estado crítico».
Junto a ella resultó herida otra compañera de colegio que también se encuentra hospitalizada. El presidente Asif Zardari condenó una acción que los talibanes justificaron por tratarse de «una persona de mentalidad occidental que hablaba contra nosotros. Atacaremos a todo aquel que hable contra los talibanes», afirmó a AFP Ehsanullah Ehsan. Las autoridades pusieron a disposición de la familia todos los medios para que la herida pudiera viajar fuera del país para ser atendida si fuera necesario.
Los talibanes llegaron a imponer un califato en Swat , a escasos doscientos kilómetros de Islamabad, y firmaron un acuerdo de paz a cambio de «sharía» (ley islámica) con las autoridades. El acuerdo duró pocos meses ya que los militantes, liderados por el maulana Fazlulá, intentaron salir del valle de Swat para extender su área de influencia al vecino distrito de Buner, situado a unos cien kilómetros de la capital, lo que provocó una fuerte ofensiva del Ejército.
Aumento de violencia de género
Al otro lado de la frontera la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Afganistán publicó un informe de denuncia «por el aumento de la violencia de género». El organismo con sede en Kabul ha documentado «sesenta casos de crímenes de honor en los últimos seis meses», situaciones en las que la mujer es asesinada por sus propios parientes bajo la acusación de que la víctima puede traer la deshonra a la familia. Suraya Sobhrang, responsable de la organización, alertó además sobre el aumento de las violaciones infantiles ya que «el noventa por ciento de las víctimas de violación en el país tienen menos de 18 años».
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete