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el campo

La entrada masiva de naranja de fuera de Europa impacta en los precios en Córdoba

En la Vega del Guadalquivir se reparten unas 12.000 hectáreas de este cultivo en municipios como Palma del Río, Hornachuelos, Posadas o Fuente Palmera

El sector de la naranja espera que la cosecha esté a la mitad de un año normal en Córdoba

Campo de cítricos en el Valle del Guadalquivir valerio merino

Pablo Cruz

Córdoba

Superado el ecuador de la campaña de los cítricos, se confirman las previsiones de menor cosecha, aunque lo que más preocupa al sector a día de hoy es la parálisis de los mercados europeos, principales destinos de sus mercancías, por la entrada en mayor medida que otros años de producciones de fuera del Viejo Continente.

La bajada de recolección que está habiendo desde octubre, cuando comenzó la recolección, es consecuencia de la escasa pluviometría, las mínimas dotaciones de agua para el riego y el fuerte calor que hubo durante varias jornadas del pasado verano. A diferencia del olivar, en el que la recogida de la aceituna está prácticamente finalizada, en el caso de la naranja le quedan aún por delante algunos meses en la Vega del Guadalquivir, donde se reparten unas 12.000 hectáreas sembradas con este cultivo en municipios de esta comarca cordobesa como Palma del Río, Hornachuelos, Fuente Palmera o Posadas.

La Administración autonómica es la primera que se ha hecho eco de esta situación en sus últimos informes de coyuntura agraria, que indican que «el mercado de cítricos continúa parado, tanto la recolección de fruta en campo como la actividad de comercialización de los almacenes».

Según los técnicos de la Delegación Provincial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, «varios factores influyen en la pendiente negativa que sigue la comercialización de cítricos en estos momentos de la campaña, como son el aumento de las importaciones europeas de países terceros, con un precio más competitivo; el descenso de la demanda de esta fruta, como consecuencia de la ausencia de bajas temperaturas; el adelanto de la temporada de otras frutas; así como la existencia de un mayor porcentaje de calibres medianos o pequeños en la cosecha de la temporada actual».

El presidente de la asociación profesional Palmanaranja, Antonio Carmona, aseguró a ABC que «la campaña, que se encuentra ya completada en un 60 por ciento, se ha ralentizado en las últimas semanas de una manera bárbara por las lluvias que se registraron el mes pasado y que paralizaron la recolección, pero, principalmente, por la parálisis de los mercados como consecuencia de la entrada masiva de naranjas de países terceros, sobre todo Egipto y Turquía».

Según puso de manifiesto el dirigente industrial, los precios de las producciones de estos competidores son más bajos que nunca ante las dificultades que se han encontrado para transportar sus mercancías a Asia ante el colapso que sufre el Canal de Suez por los ataques a los buques que transitan por allí desde principios de este año. «A ello se suma que han tenido más cosecha que en otras campañas, lo que ha creado un exceso de oferta que ha reducido los precios con los que nosotros no podemos competir, además de que hay una preocupante falta de demanda y de consumo a nivel general», declara el también gerente de Sunaran.

A su juicio, la producción será similar a la prevista al inicio de la campaña, ya que, «aunque de las primeras variedades sí se recogieron algo más de lo esperado, pero para la segunda parte hay peores estimaciones por el parón en seco del mercado». Hay que recordar que el aforo de la campaña 2023-2024 que dio a conocer la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural auguraba para Córdoba una producción de 187.704 toneladas frente a las más de 233.000 que se recogieron en la temporada anterior, lo que supone un descenso cercano al 20 por ciento.

Por su parte, el técnico de Asaja Córdoba, Eduardo Eraso, cree que la caída de la cosecha será mayor que la esperada por el Gobierno andaluz, alcanzándose, incluso, una merma del 40 por ciento por la mayor incidencia de cuestiones meteorológicas, como son la sequía y la falta de dotaciones para el riego de las explotaciones. Eso sí, mantiene una visión muy parecida a la de Carmona sobre la situación del mercado al señalar que «la campaña acumula tres semanas absolutamente parada por la importante entrada de fruta desde Egipto que ha reducido la demanda de nuestras naranjas tanto en fresco como para zumo».

Naranjas en un árbol de la Vega del Guadalquivir abc

El representante de la patronal agraria subrayó que, «precisamente, una de las razones de las recientes movilizaciones de agricultores y ganaderos tiene que ver con la competencia desleal de estos países extracomunitarios».

Uno de los efectos de esta falta de operaciones es que la lonja de la Cámara de Comercio en la que se establecen los precios de las producciones lleva 15 días sin reunirse. Según explicó, la principal consecuencia se ha observado en los precios, que, «al comienzo de la temporada mantuvieron unos niveles razonables, pero que, desde hace algunas semanas están sufriendo importantes bajadas, sobre todo en la variedad industrial, que ha pasado de valer el kilo unos 0,4 euros a pasar a estar en torno a 0,26».

114 litros cayeron en febrero en Palma del Río

Febrero fue un buen mes para los cítricos en cuestiones de pluviometría. Según los datos publicados por la Junta de Andalucía el pasado mes se contabilizaron en la estación meteorológica ubicada en Palma del Río un total de 111,4 litros por metro cuadrado, una cantidad de agua bastante importante frente a los apenas 4,4 litros que se recogieron en las mismas fechas de 2023, un 25 por ciento menos. El técnico de Asaja, Eduardo Eraso, aseguró que «estas precipitaciones le vienen fenomenal al cultivo, sobre todo a las variedades tardías», aunque recordó que «los daños en los cítricos se producen especialmente en primavera si hay sequía y se registran altas temperaturas en esos meses cuando tienen lugar la floración».

Este lunes, la organización agraria Asaja ha informado de que ha presentado, por su parte, una denuncia ante el Ministerio de Agricultura, dirigida a la Agencia de Información y Control de Alimentario (AICA), sobre la venta de naranjas procedentes de Egipto como si fueran del municipio cordobés de Palma del Río en un centro comercial de la capital cordobesa.

El hecho se refiere a la venta de naranjas con el reclamo de 'Naranja Nacional'. En concreto, figura en la etiqueta en un tamaño destacable y con rótulos que se repiten sucesivamente 'Naranjas de Palma del Rio' 'El origen es su garantía', cuando el origen que está impreso en la etiqueta con un tamaño muy pequeño es Egipto.

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