El núcleo de Inés Arrimadas se siente víctima de una campaña del PP
Ciudadanos se planteó la moción en Murcia en enero, pero no en el resto de gobiernos
Pablo Iglesias deja la vicepresidencia del Gobierno para presentarse a las próximas elecciones en Madrid

El malestar entre PP y Ciudadanos (Cs) en la Región de Murcia viene de lejos, «de meses atrás», y Génova era consciente. En el núcleo irradiador de Inés Arrimadas no esperaban, cuando registraron las mociones de censura ... en la Asamblea y en el Ayuntamiento murcianos, que Isabel Díaz Ayuso contase con el aval de Pablo Casado para accionar el botón de la convocatoria electoral en la Comunidad de Madrid .
Arrimadas, tras participar ayer en Madrid en el acto en memoria del atentado del 11-M, mantuvo que su relación con Casado es «cordial», pero los gestos no corroboraban sus palabras. Los líderes nacionales de PP y Cs se evitaron y a la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís (Cs), se le escapó un indiscreto: «Como Gobierno de la Comunidad nos habéis jodido».
La relación, según admiten en privado desde el entorno de la presidenta de Cs, «está tocada». El 'miércoles sísmico', la confianza alcanzada entre las cúpulas de los dos partidos se desvaneció súbitamente.
En la de Cs niegan categóricamente que hubiese una operación negociada con Pedro Sánchez para expulsar al PP de todos los gobiernos y garantizan que ni él ni Arrimadas conversaron en ningún momento sobre la moción de censura en Murcia. «Si hubiésemos querido hacer algo así, habríamos empezado por Madrid», apunta un dirigente de Cs a este diario, consciente del viejo deseo de Díaz Ayuso de anticipar los comicios.
Cs niega que hubiese una operación con Sánchez para sacar al PP de los gobiernos
Con lo que no contaban es con que Casado apuntalase los planes de la presidenta regional y de su director de Gabinete, Miguel Ángel Rodríguez. Momentos después de registrar la moción de censura en la Región de Murcia, se produce una llamada entre Carlos Cuadrado , vicesecretario general de Cs, y el número dos del PP, el murciano Teodoro García Egea , en la que el político de Cs le comunica lo que acababa de suceder.
Cuadrado le promete que el movimiento se circunscribe únicamente a la Región de Murcia y, según fuentes conocedoras, García Egea le asegura en ese momento que no va a haber un adelanto electoral en la Comunidad de Madrid. Cuadrado y García Egea ya se habían reunido con anterioridad y el dirigente de Cs le había informado de que los suyos estaban muy descontentos con la falta de transparencia de los populares tras la vacunación irregular del Covid-19 de cientos de altos cargos. De hecho, según ha podido saber ABC, Cs ya valoró presentar una moción de censura en la Región de Murcia en enero, cuando estalló el escándalo. Entonces, sin embargo, contemporizaron, se conformaron con la dimisión del consejero de Salud, uno de los «robavacunas», pero pidieron también conocer todos los datos.
A la falta de información se unió la precipitación de los acontecimientos en el Ayuntamiento de Murcia . El teniente de alcalde denunció la semana pasada un caso de presunta corrupción del PP y este le respondió con una querella criminal por supuesta revelación de secretos. El lunes, los cuatro concejales de Cs en Murcia se trasladan a Madrid y comunican su intención de romper el Gobierno local.
Cuadrado viaja con ellos el martes a Murcia, donde se reúnen con los seis diputados autonómicos de Cs y acuerdan presentar dos mociones de censura a la vez. Hasta que no firman todos las respectivas iniciativas, la dirección nacional no autoriza la operación. El asunto, en conocimiento de la líder de Cs, se lleva con el mayor secretismo y solo se traslada a Marina Bravo y a José María Espejo-Saavedra , al tanto de las conversaciones. El resto de miembros del Comité Ejecutivo lo ignoraban, aunque sí conocían las tensiones subyacentes en Murcia desde tiempo atrás. Los vicepresidentes regionales, que ya se habían enterado por la prensa, recibieron una llamada de Bravo una vez registrada la moción, aunque no logró dar con Ignacio Aguado , reunido ya en el Consejo de Gobierno madrileño.
Los vicepresidentes de Cs y la mayoría de la ejecutiva se enteró de todo por la prensa
Las conversaciones se cierran con el PSOE regional a las siete de la mañana del miércoles, tras haber negociado de madrugada en Murcia, y con conocimiento directo de José Luis Ábalos , Santos Cerdán y Félix Bolaños , el único socialista con peso nacional que conversó con la dirección de Cs, según diversas fuentes. La negociación se desbloquea cuando los socialistas aceptan dejar fuera del futuro Gobierno a su secretario general en la Región de Murcia, Diego Conesa , investigado por un presunto delito de prevaricación administrativa.
Pero registrada la moción, Díaz Ayuso anuncia la convocatoria de elecciones. Cuadrado habla con García Egea de nuevo y, después, Arrimadas llama a Casado. Pero ya no hay marcha atrás. El decreto de disolución estaba firmado. Ni siquiera Aguado, en el último Consejo del Gobierno PP-Cs, pudo convencer a la presidenta regional de que Murcia era un caso aislado.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete