Cinco minutos de gloria
Entre Almodóvar y Broncano
Resulta extraño que, en este punto de nuestro devenir en el que todo está tan polarizado, alguien defienda a alguien que no le gusta porque considera que es de justicia
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Hace unos días, durante una cena, le pregunté a un conocido y exitoso productor, director de cine, cuyo nombre no doy porque no tengo confianza para ello, si había visto ya la última película de Pedro Almodóvar, 'La habitación de al lado', tras su ... éxito en Venecia. Me contestó que no, pero que tenía muchas ganas. Sin yo mediar más palabras, ni a favor ni en contra, ni fu ni fa, me soltó un encendido discurso a favor del cineasta manchego, nuestra figura más internacional en el panorama cinematográfico. Lo curioso de su alegato radica en que no le defendía porque le gustaran sus películas, que aseguraba que estaban en las antípodas de las que él produce o dirige, sino porque no entendía que aquí, en España, en su país de origen, se le tratara francamente mal, se le denostara en exceso en lugar de sentir un cierto orgullo.
Querrán ponerme en la tesitura de elegir entre uno u otro. Pues va a ser que paso de tanta polémica. Me trae sin cuidado el 'share' que hagan
Me quedé ojiplática y con la boca abierta. No me dirán ustedes que no resulta extraño que, en este punto de nuestro devenir cotidiano en el que todo está tan polarizado, alguien defienda algo, o a alguien, que no le gusta porque considera que es de justicia, a tenor de su prestigio, un trabajo premiado aquí y allí. Concluido su discurso de sobremesa, solo me atreví a felicitarle por un alegato tan exento de polaridad y afirmé, modestamente, que me parecía admirable que alguien como Almodóvar, con un lenguaje tan propio y extraordinario, fuera de lo común, tan costumbrista español a su manera, hubiera alcanzado ese reconocimiento y aplauso internacional. Que conste que no me considero devota de Almodóvar (ni de nadie), que no me gusta todo lo que hace… Pero, claro, este productor, cuyo nombre no puedo confesarles, tiene más razón que un santo.
La noche siguiente, me puse a ver el programa de Broncano. Le aseguro que nunca lo había hecho, no sabía ni de qué iba, desconozco a sus colaboradores, pero, llevada por la controversia, otra vez a vida o muerte entre él y Pablo Motos, elegí La 1 de TVE en la parrilla televisiva. Y, ahora, querrán ponerme en la tesitura de elegir entre uno u otro. Pues va a ser que paso de tanta polémica. Me trae sin cuidado el 'share' que hagan.
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