Espionaje y seducción, el increíble pasado Roald Dahl antes de escribir 'Charlie y la fábrica de chocolate'
Autor de éxitos infantiles como 'Matilda', el británico participó en una serie de operaciones encubiertas en Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial

Fueron los Gremlins los que le abrieron las puertas del espionaje a Roald Dahl . Era 1943 y el escritor había sido enviado por la embajada británica a Washington. Estados Unidos era un aliado reciente en la Segunda Guerra Mundial , pero ... el país todavía tenía muchos aislacionistas, así que a Dahl le encomendaron la misión clandestina de ayudar a defender la participación de los americanos en el conflicto bélico.
Noticias relacionadas
'Los Gremlins' fue el primer libro para niños que publicaba el autor de clásicos infantiles como 'Matilda' o 'Charlie y la fábrica de chocolate' . Y lo hizo de la mano de Walt Disney , con el que también elaboró un proyecto de película, pero que nunca vio la luz. Fue un éxito inmediato, y la historia de estos duendecillos de no más de 15 centímetros de altura que se dedican a boicotear los aviones de combate de la RFA llegó a manos de Eleanor Roosevelt, mujer del presidente Franklin D. Roosevelt. «Se lo leyó a sus nietos y le gustó tanto, que fui invitado a la Casa Blanca. Nos fuimos conociendo y quedábamos algunos fines de semana», confesaba a la BBC el propio Dahl.

A raíz de las visitas a la casa familiar de los Roosevelt en Ryde Park, en el Estado de Nueva York, Dahl llegó a la conclusión de que el presidente, que estaba paralítico, tenía un 'affaire' con la princesa Marta de Noruega , que había conseguido asilo político en Estados Unidos. Así lo apunta 'The irregulars', la biografía del escritor británico de origen noruego escrita por la periodista estadounidense Jennet Conant.
Gran seductor
En 'The irregulars', Connant incide en el otro talento que facilitó la labor de captar información de Dahl: su gran poder de seducción . Con una arrolladora personalidad, inteligencia y atractivo físico, el escritor cosechó un importante éxito social y político. «Las mujeres se le rendían», explicaba Antoinette Marsh Haskell, hija de Charles Marsh, un magnate de la prensa e íntimo amigo del escritor y fan de Churchill, que agregaba: «Creo que se acostó con toda mujer de la costa Este u Oeste cuyos ingresos superaran los 50.000 dólares ».
La conquista más importante del autor de 'Las brujas' fue Millicent Rogers, heredera de la gran fortuna petrolera de Standard Oil. También sucumbió a sus encantos a Clare Boothe Luce , congresista conservadora y esposa del famoso editor de la revista 'Time', Henry Luce. Con el fin de moverla hasta posición más probritánicas , «Dahl le dijo a su madre que estaba 'trabajando muy duro' con ella. 'Espero poder hacerla cambiar un poco de opinión y decir algo mejor la próxima vez que hable'«, narra Donald Sturrock en 'Storyteller. The authorized biography of Roal Dahl' ('Cuentista. La biografía autorizada de Roald Dhal').
El autor coincidió en las filas del espionaje británico con Ian Fleming , creador de James Bond. Más allá de sus actividades clandestinas, Dahl colaboró en los guiones de algunas películas del agente 007, como 'Solo se vive dos veces'. Otro escritor con el que mantuvo relación fue Ernest Hemingway , aunque en este caso su misión fue la de supervisar al autor de 'El viejo y el mar' antes de la participación en el desembarco de Normandía .
Los comienzos
No está claro cómo llegó Dahl a este mundo, pero parece que comenzó poco después de su llegada a Washington. Tuvo un grave accidente aéreo en el desierto de Libia durante su instrucción para unirse a su escuadrón de la Royal Air Force en 1941. Se fracturó el cráneo y se quedó ciego durante un tiempo. Llegó a combatir en Oriente Medio, pero le declararon incapacitado para volar y le enviaron en 1942 a la embajada del Reino Unido en la capital americana. Allí trabó amistad con el citado magnate Charles Marsh , que apoyaría los esfuerzos británicos por ganar a Estados Unidos a su causa contra la Alemania de Adolf Hitler y ayudaría al escritor a entrar en los círculos de la alta sociedad.
Dahl estaba al tanto de una compleja red de operaciones encubiertas británicas dirigidas desde Nueva York por una de las figuras más excéntricas de la guerra: el empresario canadiense William Stephenson. «Churchill le admiraba y le seleccionó para dirigir una red de servicios secretos en tiempos de guerra con sede en Estados Unidos llamada British Security Coordination (BSC). Establecida inicialmente para promover los intereses del Reino Unido en Estados Unidos y contrarrestar la propaganda nazi, la BSC pronto se involucró en actividades más clandestinas que iban desde el entrenamiento de espías hasta la publicación de horóscopos del antiguo astrólogo de Hitler que predecían la inminente desaparición del Führer«, según recoge la biografía autorizada de Sturrock.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete