
Nueva inteligencia artificial
Nueva inteligencia artificial
Jueves, 27 de Marzo 2025, 16:28h
Tiempo de lectura: 4 min
Se llama Alexa+ (o Alexa Plus) e incorpora los últimos avances de la inteligencia artificial al asistente virtual de Amazon, ese dispositivo Echo que está ya en millones de hogares de España. Un dato: en 2023, cuando cumplió cinco años a la venta, Amazon informó de que, en solo un año en nuestro país, Alexa había respondido a 18.000 millones de peticiones.
Pues bien, todas esas peticiones hasta ahora podían quedar entre tú y Alexa si activabas la opción 'No enviar grabaciones de voz', pero con la nueva Alexa esa opción ya no existe. A partir del 28 de marzo en Estados Unidos (todavía sin fecha de lanzamiento en España), estará disponible esta versión 'superinteligente' del asistente, que será capaz, dice Amazon, de entender mejor lo que quieres y de realizar operaciones más complejas, gracias a una IA especialmente entrenada. Pero para ello todas las grabaciones de comandos hablados a Alexa en los altavoces Echo y sus pantallas inteligentes serán enviadas automáticamente a Amazon y procesadas en la nube, leáse en sus servidores.
No es que Jeff Bezos, el dueño de la nube, de Alexa y de Amazon no haya avisado: el 19 de marzo envió un correo electrónico a todos los clientes que tenían configurados en sus dispositivos la opción de no grabar y les informó de que: «A medida que continuamos expandiendo las capacidades de Alexa con funciones de inteligencia artificial generativa que dependen del poder de procesamiento de la nube segura de Amazon, hemos decidido dejar de admitir esta función».
Alexa+ todavía no está disponible en Europa, más restrictiva en cuanto a la legalidad de este tipo de aplicaciones, pero lo acabará estando en no mucho tiempo. Alexa+, por cierto, será gratis para los suscriptores de Amazon Prime, pero el resto tendrá que pagar 19,99 dólares al mes.
Esos casi 20 dólares mensuales representan, sin duda, una tarifa elevada —más aun partiendo de que el servicio era gratuito—, pero Amazon justifica el coste explicando que Alexa Plus no solo habla contigo, sino que puede hacer además muchas cosas por ti: la compañía de Bezos ha llegado a acuerdos con servicios y ecosistemas como UberEats, OpenTable, Samsung, Grubhub, TED, Xbox o Ticketmaster, por ejemplo, de manera que si le pides a Alexa que te saque entradas para un concierto, reserve una mesa en un restaurante o compre comida a domicilio, pueda realizarlas ella directamente. Además de seguir ocupándose de la domótica de tu casa y encender y apagar las luces o el termostato, algo que los usuarios parecen considerar muy conveniente, a juzgar por los datos: Amazon registra 340 millones de peticiones de este tipo al año en España.
¿Qué tienes que sacrificar a cambio? Tu privacidad. «La idea de que un conglomerado empresarial pueda escuchar peticiones personales realizadas en el hogar es, sencillamente, inquietante», advierte la revista tecnológica Wired, que recuerda que —por muy cifrada o segura que sea la nube de Amazon, o sea, los servidores en los que almacena esas grabaciones– la compañía de Jeff Bezos tiene un historial preocupante. El caso más grave se produjo en 2023, cuando Amazon aceptó pagar 25 millones de dólares en sanciones tras saberse que almacenó indefinidamente grabaciones de interacciones de niños con Alexa.
Pero ya en 2019, Bloomberg informó que los empleados de Amazon escuchaban hasta mil muestras de audio (conversaciones personales de usuarios con los dispositivos) en turnos de nueve horas, algo que la firma justificó diciendo que era simplemente para entrenar sus sistemas de reconocimiento de voz.
Y en 2023, la empresa de Bezos tuvo que pagar para alcanzar un acuerdo judicial relacionado con las acusaciones de que permitió a «miles de empleados y contratistas ver grabaciones de vídeo de los espacios privados de los clientes» tomadas con sus cámaras de seguridad Ring, según la Comisión Federal de Comercio (FTC).
En este contexto, Amazon toma la iniciativa defendiéndose. En el correo que ha enviado hace unas semanas a sus usuarios afirma que «Las solicitudes de voz a Alexa siempre están cifradas en tránsito hacia la nube segura de Amazon, la cual está diseñada con múltiples capas de protección para mantener segura la información de los clientes».
En realidad, la elección es siempre del usuario, insisten. Lo que no deja de ser cierto. Eso sí, si no permites que graben las conversaciones en tu casa, tu dispositivo Echo no será tan eficaz, ni tan inteligente... ni, sobre todo, tan rentable para Jeff Bezos. Alexa actualmente no es un negocio rentable para Amazon, según Wired. Añadirle capacidades que la conviertan en una aplicación más eficaz y útil hará que los usuarios paguen por ella y, en consecuencia, que Alexa acabe resultando rentable. Bezos es de los que cree que la gente está dispuesta a ceder privacidad a cambio de comodidad. Y, hasta ahora, no le ha faltado razón.