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'Desde dentro', un hito de la imbecilidad
La tensión dramática en ‘Desde dentro’ (Netflix) viene aliviada por unas gotas de comedia

La serie viene definida como thriller, pero exactamente, ¿qué es un thriller a estas alturas? La tensión dramática en ‘Desde dentro’ (Netflix) viene aliviada por unas gotas de comedia y, sobre todo, por una profunda estupidez. Lo que es el ‘slapstick’, la comedia ... de cáscaras de plátano, se ha generalizado, se ha ampliado: hay un ‘slapstick’ moral o intelectual o simplemente cognitivo en las series actuales y ‘Desde dentro’ es el ejemplo supremo: todo parte de una decisión profundamente idiota del protagonista, que no deja de equivocarse.
Se trata de un pastor inglés interpretado por el muy irritante David Tennant, causante de un enredo criminal enrevesadísimo que podría haberse evitado, que podría detenerse en cualquier momento con solo un poco de sensatez. Pero esa estupidez suya es el motor de la serie, cuatro episodios, que con tan débiles fundamentos eleva, sin embargo, algo a la vez irritante y disfrutable, un guion-arquitectura con instantes de filigrana intrigante. En cierto modo, la serie funciona: tiene ritmo y es entretenida, no se pierde enteramente el tiempo, pero solo si se pasa por alto la estupidez que la anima y que provoca en el espectador una desesperación nerviosa.
El pastor (Tennant) acaba logrando en el último episodio una gloriosa parodia de sí mismo, el ser cargado de buenas intenciones que todo lo complica, mártir de todas las salsas. En eso la serie es hasta brillante, en crear un personaje tan rematadamente imbécil.
Lo mejor o lo menos enojoso viene por el otro lado de la trama: un experto en criminología que es, a la vez, un criminal en el corredor de la muerte. Lo interpreta Stanley Tucci y es una mezcla de Hannibal Lecter y Sherlock Holmes : un uxoricida de genialidad deductiva. Entre el pastor padre de familia y aspirante a mártir y el hombre que decapita a su mujer preferimos, sin dudarlo, al segundo. Por eso puede hablarse de ‘slapstick’ moral. La actual profusión de series riza el rizo y consigue una sofisticación en el absurdo y el capricho narrativo. Son castillos narrativos en el aire. ‘Desde dentro’ es un hito de la imbecilidad, y en ello hay un elogio.
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