Entorno
T. Tejeira: “El próximo convenio debe subir los salarios para evitar la fuga de futbolistas”
La abogada especializada en derecho deportivo, parte de la negociación y la firma del nuevo convenio colectivo, alaba el texto. “Se ha mejorado casi el 60%”, con nuevas condiciones relacionadas con el salario y la maternidad.


6 feb 2025 - 05:00
El fútbol femenino avanza en los despachos. A finales de enero de este año, la Liga F y los sindicatos firmaron el nuevo convenio colectivo del fútbol femenino. La abogada especializada en derecho deportivo Tania Tejeira tomó una postura activa en el proceso negociador. Esta defiende que “se ha mejorado casi un 60% del texto con el nuevo convenio colectivo del fútbol femenino”. Aunque para el próximo, Tejeira pone el foco en los salarios: “el próximo convenio debe subir los salarios aún más para evitar la fuga de talento; no podemos formar estrellas para que brillen en otro país”. También mira al exterior, poniendo como referente el convenio colectivo que rige a las deportistas de la National Women´s Soccer League, con un salario mínimo de 48.500 dólares anuales y un compromiso por parte de la liga de subirlo hasta los 82.500 dólares en 2030.
Pregunta: Como abogada especializada en derecho deportivo, ¿cuáles son los casos más comunes a los que una futbolista se debe enfrentar?
Respuesta: Los casos más habituales dentro del derecho deportivo suelen ser los relacionados con los incumplimientos de los contratos; las negociaciones de rescisiones de contrato y algún caso, más puntual, de acoso en el ámbito laboral. También he asesorado a varias futbolistas en aspectos extradeportivos, como cuando quieren emprender un negocio o crear una marca.
P.: ¿Cambian estos litigios respecto a los de los futbolistas masculinos?
R.: La realidad es que no mucho, suelen presentarse los mismos problemas e inquietudes en ambos casos. Evidentemente, en el fútbol masculino, los casos de acoso sexual son mucho menores. No tenemos un caso similar al de Jennifer Hermoso en el fútbol masculino. En ellos, los litigios se suelen abrir por aspectos económicos.
P.: El fútbol femenino se ha convertido, ahora más que nunca, en un gran negocio. La Fifa ha vendido los derechos del Mundial femenino de 2027 y 2031 a Netflix… legalmente, ¿qué cambia respecto a hace diez años?
R.: Evidentemente, el 2022 fue un antes y un después. Se presentó la Liga F y en verano de 2023 la Selección Española de Fútbol femenino se proclamó campeona del mundo. Esto vino acompañado de un movimiento de las jugadoras que propició un terremoto en la Real Federación Española de Fútbol (Rfef). Legalmente cambia, ya que nos estamos adaptando a la profesionalización del sector. FC Barcelona, en ese sentido, tiene un trabajo muy avanzado que el resto de equipos tienen que igualar o superar. Y todo eso es un trabajo que tenemos que hacer desde el sector legal, pero también desde la mejora en la gestión de las instituciones del fútbol femenino.
“No tenemos un caso similar al de Jennifer Hermoso en el fútbol masculino”
P.: ¿La Ley estaba preparada para un cambio tan brusco?
R.: La Ley nunca marca el cambio, lo sigue. Nuestro desafío es cerrar esa brecha. No sólo en el fútbol femenino, sino que el derecho siempre va un paso por detrás de la sociedad. Las leyes regulan realidades que ya han cambiado, y nuestro reto es acortar esa distancia para garantizar derechos efectivos en tiempo real.
P.: Se habla de llevar la Supercopa de España femenina a Arabia Saudí. ¿Las futbolistas se pueden negar si la Real Federación Española de Fútbol vende el torneo?
R.: Es un tema polémico en el que se debería escuchar a las jugadoras si queremos que se sientan a gusto en el desempeño de sus funciones. Es evidente que es un país donde los derechos de las mujeres están en cuestión y estamos hablando de fútbol femenino. Estos días se han pronunciado jugadoras como Alexia Putellas o Aitana Bonmatí, asegurando que no se sentirían cómodas jugando en Arabia Saudí. En cuanto a si se podrían negar o no, se plantean varias cuestiones jurídicas: desde obligaciones contractuales y disciplinarias hasta derechos de las futbolistas y posibles sanciones. Si la jugadora tiene un contrato con su club, está obligada a participar en las competiciones oficiales en las que el equipo esté inscrito, salvo circunstancias justificadas, como lesión o fuerza mayor. Aquí estaría el cajón de sastre donde, igual, argumentando bien, entraría una posible objeción de conciencia. La Supercopa de España es una competición oficial organizada por la Rfef, por lo que negarse sin una de esas causas justificadas, podría interpretarse como incumplimiento contractual. De todos modos, y amparándose en sus propios derechos, podrían quejarse a través de una huelga o argumentar que existen razones válidas. Lo mejor sería escuchar a las jugadoras, que estoy segura de que la Rfef lo hará, si fuera el caso de que quieren celebrar la competición allí.
P.: Recientemente, se ha firmado el nuevo convenio colectivo del fútbol femenino. ¿Se ha escuchado lo suficiente a las futbolistas?, ¿qué papel han tenido en las negociaciones?
R.: Entré en el mundo del derecho deportivo con el enorme desafío de encabezar el asesoramiento jurídico en la negociación de uno de los sindicatos. Fue un encargo muy especial para mí, pero con muchísima responsabilidad. Se ha escuchado a las futbolistas. Hicimos varias asambleas con todo el banco social; la última, después del texto que se acordó en julio y que era el definitivo (a falta de la revisión de la comisión jurídica). Hubo una huelga en septiembre de 2023, tras la que las jugadoras decidieron sobre las cantidades de la retribución mínima garantizada. Y del texto final, también se les consultó: el 98% de las jugadoras que participaron en la votación dio luz verde.
“Si las futbolistas se niegan a ir a Arabia Saudí podrían incurrir en un incumplimiento contractual”
P.: Días de descanso, maternidad, salud mental, protocolos anti violencia y lista de compensación, entre otros ¿En qué debe mejorar el próximo convenio del fútbol femenino?
R.: El próximo convenio debe subir los salarios aún más para evitar la fuga de talento: no podemos formar estrellas para que brillen en otro país. De todos modos, la mejor forma de ver si estamos en el camino adecuado es compararse con uno mismo. Cuando entré como abogada de derecho deportivo en el fútbol femenino, los salarios eran de 16.000 euros al año Por debajo del salario mínimo interprofesional y me parecía un escándalo. Además, se permitía la parcialidad, así que algunas jugadoras cobraban el 75%, esto equivale a 12.000 euros anuales. El nuevo convenio implica un salario mínimo de 21.000 euros para la temporada 2023-2024; 22.500 euros para 2024-2025 y 23.500 euros para 2025-2026. Además, la prima de contratación o fichaje y la prima de partido, entre otras, no podrán ser parte de esa retribución mínima garantizada.
P: ¿Además de en los salarios, en qué ha incidido el nuevo convenio colectivo?
R: La lista de compensación se ha eliminado. Ningún sindicato del banco social la quería y la patronal la ponía como línea roja para que no se tocara. Como mediadora deportiva, aparte de jurista, hay que entender que buscar el equilibrio en la negociación era la clave. Ahora mismo ese artículo se resignificó y se ha convertido en un mecanismo de compensación por formación, donde, entre otras cosas, se limita el importe para incluir a una jugadora, y el importe que siempre irá en proporción a la cantidad anual que cobra, si juega en la selección o no, y la mitad se destinará a la cantera del club formador. Un mecanismo parecido al que existe en Fifa en el fútbol masculino. En cuanto a conciliación, se ha adaptado el texto a la realidad social, al Estatuto de los trabajadores, al nuevo Reglamento Fifa y a las peticiones que nos trasladaban las jugadoras. El protocolo de prevención e intervención frente al acoso moral, sexual, y/o por razón de sexo, igualdad y para la no discriminación de las personas LGTBI en la Primera División de Fútbol Femenino, se ha reforzado, intentando garantizar el anonimato y protección de la víctima. Así como la imparcialidad en el procedimiento de investigación. En líneas generales, se ha mejorado casi un 60% del texto.
P.: ¿Se debe tomar alguno de referencia, como el de la Women's National Basketball Association o el de la National Women's Soccer League?
R.: La National Women´s Soccer League ha firmado un convenio adaptado a su realidad en el sector muy bueno. A partir de 2025, el salario mínimo para una jugadora de la NWSL será de 48.500 dólares anuales, con un compromiso de la liga de aumentar este mínimo a 82.500 dólares en 2030. Este incremento forma parte del nuevo convenio colectivo firmado entre la NWSL y la Asociación de Jugadoras, que también incluye la eliminación del draft y la garantía de contratos para las futbolistas. Se debería tomar como referencia no sólo el convenio, sino la realidad, y es que se gestiona mejor esa liga y genera más atracción al público.
“Se ha mejorado casi un 60% del texto con el nuevo convenio colectivo del fútbol femenino”
P.: La Fifa está conformada por más de 200 federaciones, ¿es realista pensar en un convenio colectivo general para el fútbol femenino?, ¿tiene sentido?
R.: No tiene sentido. Los convenios colectivos en el ámbito del derecho deportivo aseguran una serie de derechos fundamentales y condiciones laborales atendiendo a varios aspectos claves, como la protección y estabilidad laboral, la sostenibilidad del sector, la adaptación a la evolución y a otros sectores y el fomento de la competitividad. Siendo 200 federaciones, establecer unos criterios unitarios sería incompatible con la idea de sostenibilidad. Distinto es hacer un estatuto del deportista, buscando un marco legal que proteja y profesionalice la actividad deportiva, asegurando que los deportistas puedan desarrollar su carrera en condiciones justas y dignas, tanto durante su vida activa como en su transición a la vida post- deportiva. Pero eso también es de ámbito nacional, para atender las condiciones específicas.
P.: ¿Cómo se puede trasladar la paridad que se busca en el terreno de juego a los órganos de gobierno de clubes y ligas?
R.: La paridad en los órganos de gobierno de clubes y ligas no debe forzarse, sino lograrse de manera natural a medida que más mujeres preparadas accedan a estos espacios. Creo firmemente que hay que dar oportunidades a las mujeres capacitadas para ocupar estos cargos, pero sin que su acceso dependa únicamente de la necesidad de cumplir un cupo o una cuota de representación. Creo que la clave está en la visibilidad y en la normalización de la presencia de mujeres en el mundo del fútbol y el derecho deportivo. A medida que más mujeres accedan a estos ámbitos y demuestren su valía, será evidente que tenemos cabida y que no hay barreras insalvables para ejercer en este sector.
P.: Jenni Hermoso, Sandra Paños o Kheira Hamraoui han puesto rumbo a la Liga MX. ¿Cómo les afecta, legislativamente, a las futbolistas jugar en Europa o en Sudamérica?
R.: Si, muchas jugadoras se van a ligas extranjeras porque encuentran mejores condiciones en el ámbito económico. Teniendo en cuenta lo corta que es la trayectoria de los deportistas profesionales, es normal que busquen lo mejor para su futuro y ahorrar. En cuanto a cómo les afecta legislativamente, simplemente les aplican las leyes de ese país, México en ese caso, con su regulación legal. Sin embargo, en el momento en el que son seleccionadas por la Rfef, se les aplicará los reglamentos de la Ley española.