Historia
Explosivos en la Casa de los Guzmanes: un refugio militar clave del general Varela en Córdoba
El edificio situado en el Realejo, corazón de la Axerquía Norte, y donde se han encontrado granadas, sufrió bombardeos en busca del gobernador militar
Nuevo hallazgo de dos explosivos en El Realejo: la Guerra Civil aún deja su huella en Córdoba
Alerta en el Realejo en Córdoba: descubren una granada durante las obras de un hotel
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Muchos pasaban ante las placas que hubo allí hasta 2010 casi sin leerlas, muchos no lo recuerdan y otros no han reparado en que la Casa de los Guzmanes, el monumental edificio del Realejo que ahora se prepara para ser hotel de cinco estrellas, fue un punto estratégico en la Guerra Civil. Para un lado y para otro.
El palacio está de actualidad en porque en las obras para construir allí un hotel han aparecido tres granadas, que se asociación con la contienda y con la presencia allí del general José Varela, y para interpretarlo ABC ha hablado con Patricio Hidalgo, coronel de Farmacia y autor de los libros 'La Guerra Civil en Córdoba. Los bombardeos aéreos sobre la capital (1936-1939)' y 'El ejército de las sombras. Espías y guerrilleros republicanos en Córdoba durante la Guerra Civil'.
Patricio Hidalgo cuenta que José Varela (1891-1951) llegó a Córdoba en los primeros días de la sublevación militar, el 4 de agosto de 1936, para dirigir operaciones. En principio llegó sin cargo, pero llegó a ser gobernador militar, un puesto que se había perdido en la República y que reinstauró Gonzalo Queipo de Llano.
Tras realizar varias operaciones en Málaga regresó para dirigir un avance en Cerro Muriano y promulgó un bando en el que exigía a los funcionarios públicos la adhesión al nuevo Gobierno. A mediados de septiembre se marchó.
Para Patricio Hidalgo, las nuevas autoridades buscarían una casa acorde a un militar de tan alta graduación y destacado papel y encontraron la de los Guzmanes, que pertenecía a una marquesa. «No fue muy generosa, porque pasó al Ayuntamiento la factura de un cerrojo y un candado que había tenido que poner», revela.
Con conocimiento
¿Sabía el ejército republicano que Varela vivía precisamente allí? «Para mí esta fuera de toda duda», dice Patricio Hidalgo, porque en aquella época todos sabía dónde vivía Varela y muchos huían de la represión en la ciudad. Lo hacían a la Sierra, que estaba en manos de la II República, y allí revelaban la casa como un objetivo militar.
«El 6 de septiembre de 1936 lo buscaron de forma expresa. Conocían que Valera vivía allí», revela. Hay constancia de muchos otros bombardeos en la zona del Realejo: en Isaac Peral, Muñices, Fernán Pérez de Oliva o Enrique Redel. Córdoba fue una de las ciudades más bombardeadas durante la Guerra Civil, porque el frente estaba muy cerca.
Queda entonces la incógnita de las granadas de mano, que en principio no son lo que cae de un avión. Pueden pasar varias cosas. Para empezar, había mucha escasez y a veces se empleaban piezas sobrantes, granadas de mortero o incluso piedras.
El historiador Patricio Hidalgo cree que las granadas pudieron estar almacenadas por si era necesario usarlas
No sería descabellado, pero el coronel tiene otra teoría, y es la de que las granadas estuvieran almacenadas por si era necesario usarlas. «La información dice que estaban con sus anillas, es decir, sin usar», explica. No sería la primera vez: «Mucha gente ha encontrado en casas antiguas armas que no sabía que tenían, y que estaban almacenadas». Es decir, no serían de ataque, sino de defensa, y habrían pertenecido al bando nacional.
Una placa que permaneció allí hasta 2011, cuando la retiró el Ayuntamiento de Córdoba, contaba que en la Casa de los Guzmanes residió «el dos veces laureado general José Enrique Varela Iglesias», a la vez que ensalzaba sus méritos en la defensa de la ciudad.
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