Qué hacer con tanto plástico que generamos: así estamos venciendo la batalla
El Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra este 5 de junio, se centra este año en la contaminación por plásticos, un problema para el planeta ya que menos del 10% llega a reciclarse

El oceanógrafo Charles Moore contempló en 1997 una imagen que le dejó sin aliento. Mientras regresaba de una carrera náutica en Hawai con destino a California, se dio de bruces con una gigantesca extensión de plásticos en pleno Océano Pacífico. Tardó siete días en atravesarla por completo, antes de dar la voz de alarma al resto de la comunidad científica.
Hoy, aquella isla de plásticos –a la que muchos llaman ya el séptimo continente– ha crecido en tamaño. Un fenómeno preocupante que da buena cuenta de hasta qué punto la contaminación por plástico es uno de los mayores problemas medioambientales que afronta la Humanidad en estos momentos.
El 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente. Y este año, los esfuerzos están centrados en combatir la contaminación por plásticos. La ONU recuerda los datos: cada año se producen a nivel mundial más de 400 millones de toneladas de plástico, de los cuales la mitad se concibe para una vida útil de un solo uso.
Menos del 10% se recicla. Se estima que entre 19 y 23 millones de toneladas de desechos plásticos terminan cada año en lagos, ríos y mares, lo que afecta directamente a más de 800 especies marinas y costeras, que se ven impactadas por esta contaminación por ingestión, enredo y otros peligros.

Humedales artificiales de depuración de Begudà (Girona)
En este contexto, es necesario y urgente que gobiernos, ciudadanía y empresas del sector privado tomen cartas en el asunto para dar un giro de 180 grados a nuestra manera de vivir. Las medidas transformadoras desde el punto de vista medioambiental no son una opción, sino un imperativo para poder seguir viviendo en un planeta sano y sostenible.
Referentes de la transformación ecológica
Veolia, multinacional dedicada a la gestión del agua, de los residuos y a los servicios energéticos, y de la que forma parte Agbar, se ha tomado en serio el reto. No en vano, es uno de los grandes referentes a nivel mundial en materia de transformación ecológica.
Y Agbar, como hub de conocimiento del agua, refuerza la actividad del grupo, con servicios de gestión del ciclo integral del agua y de preservación del medioambiente. En España, el grupo presta servicio de agua a 13 millones de personas, en más de 1.200 municipios.
La lucha contra el cambio climático es uno de los compromisos más firmes del grupo. Como parte de esa estrategia, Agbar desarrolla soluciones innovadoras para la preservación del agua y los recursos naturales, especialmente en el contexto actual de sequía, y la restauración de los ecosistemas a través de la adopción de soluciones basadas en la naturaleza.
Dos ejemplos de esa política verde son los de Rojales (Alicante) y Sant Joan les Fonts (Girona). En el caso del municipio alicantino, la empresa Hidraqua, que forma parte del grupo, ha creado una zona húmeda artificial con agua regenerada en el parque de El Recorral. Un lugar que se ha convertido en una zona rica en biodiversidad que, a su vez, evita vertidos al medio en episodios de lluvias torrenciales.
Por su parte, en la localidad gerundense, Agbar ha llevado a cabo un proyecto de restauración ambiental de los humedales artificiales de depuración, que forman parte de la depuradora de Begudà y que favorecen la biodiversidad del parque natural de la Garrotxa.

Parque El Recorral, en Rojales (Alicante)
Hacia un mundo sin residuos
La política de residuos cero es otra de las grandes metas de Agbar. El grupo está avanzando hacia el paradigma de la economía circular, apostando por transformar depuradoras tradicionales en ecofactorías, un modelo que se apoya en la digitalización e implantación de tecnología de vanguardia.
Estas ecofactorías regeneran agua para nuevos usos (riego agrícola, limpieza de calle, etc.), valorizan residuos para producir nuevos recursos (que se emplean, por ejemplo, como abono en agricultura) y producen energías renovables, generando un impacto positivo sobre su entorno.
En lo que tiene que ver con los residuos, Veolia ofrece toda una gama de servicios integrados para la gestión de todo tipo de residuos (sólidos, líquidos, peligrosos, etc.), con el objetivo de fomentar la economía circular mediante la recolección, el reciclaje y la revalorización de los residuos como materiales o energía.
Estas soluciones se enmarcan en el compromiso global del grupo de impulsar la descarbonización, reduciendo la huella ambiental, regenerando los recursos y mejorando la calidad de vida de las personas, en línea con su propósito de acelerar la transformación ecológica para conciliar el progreso humano y la protección del medio ambiente.
En el caso concreto de los plásticos que protagonizan este Día Mundial del Medio Ambiente, el grupo cuenta con dos plantas de reciclaje en España: la Red by Veolia ubicada en Alcalá de Guadaira (Sevilla) y TorrePET by Veolia situada en Torremejía (Badajoz) a través de las cuales ofrece soluciones integrales de reciclaje de plástico para poder darle una segunda vida y combatir así la contaminación plástica de nuestro planeta.
La Red by Veolia está dedicada al reciclaje de plásticos industriales, posconsumo y agrícolas, mientras que la planta TorrePET by Veolia es un referente nacional en el ámbito del reciclaje de plástico PET, uno de los más utilizados en la industria alimentaria. Una instalación capaz de gestionar más de 60.000 toneladas de residuos plásticos al año y 30.000 toneladas de granza de PET reciclado con calidad alimentaria para botellas.
Por último, y como parte de su compromiso con el cuidado del planeta, el grupo Veolia impulsa iniciativas de concienciación ambiental, a través de exposiciones, talleres y actividades de limpieza y recogida de residuos en playas, entre otras, tanto para sus trabajadores como para la ciudadanía.