Nobel tardío para el «padre» del primer bebé probeta
La Academia sueca premia a Robert Edwards por el desarrollo de la fecundación «in vitro», a los 32 años del nacimiento de Louise Brown
El científico británico Robert Edwards, pionero del tratamiento de fecundación «in vitro» y artífice en 1978 del primer bebé probeta ha sido galardonado con el Premio Nobel de Medicina y Fisiología por su «hito en la Medicina moderna», de acuerdo con las palabras del comité sueco. «Son fantásticas noticias. Mi madre y yo estamos contentas de que haya habido el merecido reconocimiento», declaró ayer Louise Brown, primera persona concebida en un tubo de ensayo, a manos de Edwards, y que ahora cumple 32 años. En este tiempo, cuatro millones y medio de personas han nacido en todo el mundo siguiendo el mismo procedimiento.
Las investigaciones fueron llevadas a cabo en su día conjuntamente por el fisiólogo Robert Edwards y el ginecólogo Patrick Steptoe. El reconocimiento del Comité Nobel del Instituto Karolinska, que otorga el galardón, es extensible a ambos, aunque debido a que Steptoe falleció en 1989 el premio se concede únicamente a Edwards, de 85 años y cuya mala salud impidió que ayer apereciera en público para agradecer la concesión del Nobel. «Sus hallazgos han hecho posible el tratamiento de la infertilidad, un problema que afecta a una parte importante de la Humanidad», se afirma en la nota del premio, dotado con 1,1 millones de euros).
Una carrera sin fondos
Ambos científicos comenzaron sus investigaciones en la década de 1950 con el estudio de la fertilización humana. En 1968 realizaron con éxito la primera fecundación de un óvulo humano fuera del organismo de la mujer. Su trabajo significó la creación y muerte de numerosos embriones (incluso una vez perfeccionada la técnica, sólo entre el 20 y el 30% de los embriones fertilizados in vitro lleva a un nacimiento), lo que supuso la firme crítica de organizaciones médicas.
También contaron con la oposición de portavoces religiosos y del propio Gobierno británico, que se negó a dotar con fondos públicos las controvertidas investigaciones. Así, en 1971 las autoridades rechazaron una solicitud de financiación enviada por Edwards y Steptoe al Consejo de Investigación Médica del Reino Unido. Finalmente todo el proceso fue llevado a cabo con dinero privado, fruto de donaciones e inversión de empresas. Ello les permitió establecer en Cambridge la clínica Bourne Hall Clinic, el primer centro en ofrecer fecundación in vitro.
En 1977 alcanzaron su meta al lograr dar descendencia a un matrimonio inglés, Leslie Brown y su marido. Extrajeron un óvulo de la mujer, que sufría una lesión en las trompas de Falopio, y lo fertilizaron en una probeta con esperma de su esposo. El embrión resultante fue transferido al útero de la mujer. El 25 de julio de 1978, nació Louise, que se convertía así en el primer bebé probeta.
«Mi madre y yo estamos contentas de que uno de los pioneros de la fecundación “in vitro” haya recibido el reconocimiento que merece. A Bob le tenemos un gran afecto y estamos encantadas de enviarle nuestras felicitaciones», dijo Louise Brown.
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